Hay infinitas formas de venderse, y una de mis preferidas es el storytelling que consiste en conectar emocionalmente con las personas que te leen a través de una historia.
Pero mejor verlo con un ejemplo para que deje de ser una técnica secreta y sepas de lo que te estoy hablando.
Un día, como cualquier otro, me sucedió algo fuera de lo normal.
Llegué a la estación de Sants para coger el tren de siempre.
Pero, para mi sorpresa, cuando alcancé a ver los accesos de mi vía, aquello estaba plagado de policías y todo apuntaba a que se estaba liando algo gordo.
De repente, delante de mis narices vi a un hombre con un bate de béisbol dando porrazos a personas como si estuviera poseído por el mismísimo Satanás.
La verdad es que el tipo estaba repartiendo leña a base de bien.
Un escuadrón de policías consiguió inmovilizarlo justo en la entrada donde yo me encontraba. Debajo de mis pies estaba el hombre abrazado a su bate y cuatro policías encima de él intentándole quitar su palo.
Sucedió tan rápido que mi mente era incapaz de procesar todo lo que estaba pasando en cuestión de segundos.
En aquel instante me quedé clavada como una estaca.
No era capaz de moverme ni para delante ni para atrás.
Entonces, me paré a observar lo que hacían las personas que estaban a mi lado y aluciné todavía más.
A mi lado tenía a un chaval que estaba grabando toda la trifulca y lo estaba retransmitiendo en riguroso directo por alguna red social.
Pero, esto no es todo, espera porque ahora viene la parte más surrealista de todas.
Uno de los policías que estaba intentando inmovilizar al loco del bate, soltó al susodicho y arremetió contra el joven que estaba grabando el show.
¡Madre mía, aquello iba de Guatemala o Guatepeor!
El policía le propinó al chaval un arsenal de insultos que me dolían como puñetazos en los oídos.
Y aún así, el chico seguía grabando mientras hacía todo tipo de peripecias de circo para esquivar al policía que intentaba requisar su móvil sin éxito.
Sin venir a cuento, el agente había dejado a sus compañeros tirados en el suelo y sin refuerzo suficiente para retener al loco del bate que estaba totalmente ido y no se daba por vencido.
En fin.
Esta historia que es real como la vida misma la podría haber explicado con el titular informativo que viene ahora:
Un hombre es detenido en la estación de Sants por dar golpes indiscriminados con un bate a personas que se dirigían a los accesos de la vía del tren.
Bien, te he contado las dos versiones de esta historia para que entiendas lo que te voy a explicar a continuación.
Cuando entras en una web o lees un correo es muy común encontrarte con descripciones informativas de la empresa o de aquellos productos o servicios que intentan venderte a todas horas, ¿verdad?
Ya puede estar bien hecha la descripción, que me juego lo que quieras que al cabo de un rato de haberla leído, tu mente la habrá borrado de un plumazo.
La inmensa mayoría de gente todavía cree que para vender es importante describir con pelos y señales cómo es una empresa con hechos o las características de un producto o servicio a nivel informativo. Y no se imaginan lo equivocados que andan por este mundo online.
Las descripciones de empresas, productos o servicios no sirven para vender porque se olvidan por tus lectores en un abrir y cerrar de ojos.
¿Y qué es lo que vende?
¿Te acuerdas de la historia del loco del bate?
Es más probable que con el paso del tiempo recuerdes más esa historia que el titular descriptivo del hombre detenido en la estación de Sants ¿no crees?
Por una sencilla razón:
Leyendo mi historia es posible que hayas podido sentir el riesgo por la reyerta o la indignación por el joven que sigue grabando a pesar de la gravedad del asunto, que te haya hecho gracia o que te haya recordado a alguna de tus historias.
No es seguro, pero es posible que en algún punto de mi storytelling haya podido conectar contigo y hayas querido seguir leyendo hasta el final para saber cómo terminaba este relato.
Verás.
El storytelling es mi técnica favorita para vender cualquier negocio, producto o servicio sin aburrir a los potenciales clientes que te están leyendo.
Y te diré más para que deje de ser una técnica secreta para venderte bien en cualquier sitio.
Lo que haces con ella es hacer sentir emociones a la persona que te está leyendo a través de una historia vinculada a una marca, persona o servicio.
Tan fácil como eso y siempre hay mil historias emocionantes que contar.
El storytelling o relato de marca para mí es el aliado perfecto del SEO copywriting.
Y como has podido comprobar, por aquí arriba, no pierdo ocasión para poner en práctica esta técnica que espero que a estas alturas del post haya dejado de ser secreta para ti.
Si piensas que te puede interesar, estaré encantada de que me cuentes tus historias.






Deja una respuesta